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La plastilina y Jung

En este inicio de curso, con el comienzo de las terapias, estoy conociendo mejor la plastilina y varias sustancias parecidas.

 

Todo empezó porque una niña me dijo que a ella no le gustaban los juegos, pero la plastilina sí; fue darle una cajita de plastilina nornalita y empezar a ver creaciones sorprendentes, un poco por su don natural para el arte plástico, en parte porque hizo un curso en el colegio.

 

Empezamos sacando su rabia: hacía hombrecitos que luego decapitaba, o cortaba por la mitad, y los dejaba en un charco de sangre (de plastilina roja, obviamente). Se podían recomponer y volver a desmembrar a nuestro antojo. Al final del curso y al inicio de éste, sin embargo, empezamos a hacer peces, gallinas, ratitas (sus mascotas personales), flores, libros, una mata de plátanos que parece una piña. En el curso de estas exploraciones aparecen personajes, episodios buenos y malos, cuentos de los juegos de cabañas que hacen en el bosque al lado del colegio....

 

Y también aprendo la diferencia entre los materiales, que por ejemplo la pasta Fimo no se trabaja muy bien, que el material ese muy ligerito que se solidifica es demasiado ligero y vuela con el viento, etc.

 

Y por supuesto, la arena mágica, que es un juego de mi casa que a menudo me llevo para hacer una mini-caja de arena o simplemente juegos de manipulación.

 

La arena mágica tiene un hechizo especial en todos los niños, pero no sólo, porque cuando entran en mi casa los adolescentes y la ven en un rincón, es muy típico que se queden embobados tocándola y haciendo formas.

 

Narra la leyenda terapéutica que la terapia de caja de arena la inventó Jung, que tenía una casa a la orilla de un río (se ve muy bien en la película “Un metodo peligroso”). Parece que cuando tenía dudas o crisis (tal vez porque se había enredado con la Spielrein, o porque se había peleado con Freud) se iba a jugar con la arena de río, y hacía verdaderos castillos como los niños  porque se desestresaba y despejaba las ideas.

 

Como me dijo ayer mi amigo y colega Jordi, son estas cosas casuales: Jung se había dedicado a la terapia y divulgó este descubrimiento suyo. Otro igual se dedicó a ser albañil y no inventó una terapia a pesar de que igual se desestresara con la arena....

 

 

 

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