la pequeña casa sin puertas ni ventanas

Esta actividad se puede proponer para el solsticio de invierno.

Este cuento es una adaptación mía de una de las posibles versiones que se encuentran en Internet, adaptado del blog 

Una niña que se llamaba Rosa fue a buscar a su madre, porque tras haber jugado todo el día en su habitación, se aburría mucho.

La mamá dijo: “He oído hablar de una pequeña casa roja sin puertas ni ventana, con una estrella dentro. Puedes buscarla”.

Rosa fue a por su amigo Juan: “Sabes dónde está una pequeña casa roja sin puertas ni ventanas, con una estrella dentro?”

Juan contestó que no, pero que lo preguntaría a mi padre. “Mi padre es campesino y sabe muchas cosas”.

Fueron a los establos, donde trabajaba el padre de Juan.

“Sabes dónde está una pequeña casa roja sin puertas ni ventanas, con una estrella dentro?”

“No… pregunten a la abuela. Es muy sabia y sabe muchas cosas. Os ayudará”.

Fueron a la casa en la colina donde vivía la abuela de Juan: “Sabes dónde está una pequeña casa roja sin puertas ni ventanas, con una estrella dentro?”

 La abuela dijo que no lo sabía, pero que fueron con ella a recoger manzanas para hacer un pastel, y que luego preguntarían. Fueron a los manzanos, y cuando recogieron las primeras frutas, la abuela dijo: “Mmmm… creo que ya hemos encontrado la pequeña casa roja sin puertas ni ventanas”.

Pero no tenía la estrella….

Cuando volvieron a la cocina, y la abuela empezó a cortar la fruta para hacer el pastel, empezó a reír y dijo: “Ya está, aquí está la estrella”.

 

 

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